Un hotel rural de excelente nivel en un entorno envidiable. Las vistas desde nuestra habitación
podían rivalizar con cualquier postal turística aunque echamos de menos una butaca desde la que
disfrutarlas ya que las medidas del cuarto lo permiten.
Destacar lo agradable y abundantes cenas con la chimenea prendida acompañados por los caldos de La
Rioja de Kepa.
Gema y Alfredo, 2012 eko Maiatzaren 03an